Nueva Medicina Germánica y las 12 dimensiones: guía práctica para homeópatas

Patricio Espinoza
28 de noviembre de 2025

Nueva Medicina Germánica y las 12 dimensiones: guía práctica para homeópatas
Prescribiste el remedio correcto. Estás seguro. La repertorización fue impecable, los síntomas mentales coincidían, las modalidades encajaban perfectamente. Natrum muriaticum 200C para esa mujer reservada con duelos guardados y deseo de sal.
Tres meses después, mejora un 30%. Luego se estanca. Cuatro meses más y sigue igual. Aumentas la potencia. Nada. Cambias a Ignatia pensando que quizás te equivocaste. Tampoco.
¿El remedio estaba mal? No necesariamente. Lo que probablemente faltaba era identificar que había un conflicto biológico activo que ningún remedio puede resolver mientras siga activo. Un DHS, en términos de la Nueva Medicina Germánica, que mantiene al organismo en modo supervivencia.
La homeopatía es extraordinariamente poderosa. Pero opera principalmente en la dimensión energética y constitucional. El problema es que el ser humano tiene 12 dimensiones, y cualquiera de las otras 11 puede estar saboteando tu tratamiento sin que lo sepas.
Este artículo te mostrará cómo la Nueva Medicina Germánica se conecta con las 12 dimensiones del ser humano, por qué ese cruce transforma tu práctica homeopática, y cómo puedes hacer este análisis en minutos en lugar de horas.
La Nueva Medicina Germánica: el eslabón que faltaba entre síntoma y causa
Si nunca has oído hablar de la Nueva Medicina Germánica (NMG), o si solo tienes una idea vaga, esta sección te dará los fundamentos esenciales. Si ya la conoces, puedes saltar a la siguiente sección donde exploramos cómo integrarla con las 12 dimensiones.
La NMG, desarrollada por el Dr. Ryke Geerd Hamer en los años 80, propone que las enfermedades no son errores del organismo sino respuestas biológicas significativas a conflictos emocionales específicos. No es una técnica terapéutica en sí misma, sino un marco de comprensión que explica el por qué de cada síntoma.
Los 5 conceptos fundamentales que necesitas entender
1. El DHS (Síndrome de Dirk Hamer). Es el momento exacto en que ocurre un shock biológico. No cualquier estrés califica como DHS. Para serlo, debe cumplir tres criterios: ser inesperado (te tomó por sorpresa), ser agudo y dramático (no un problema crónico que venías arrastrando), y ser vivido en soledad (no pudiste expresarlo o procesarlo con alguien en el momento). Cuando estos tres elementos coinciden, el cerebro activa un programa biológico de supervivencia que se manifiesta en un órgano específico.
2. La tríada psique-cerebro-órgano. En el momento del DHS, tres niveles se afectan simultáneamente: la psique (experimentas el conflicto emocional), el cerebro (se activa un área específica visible en tomografía como anillos concéntricos llamados "Focos de Hamer"), y el órgano (comienza un cambio tisular específico). Los tres niveles están conectados y evolucionan juntos.
3. Las dos fases de la enfermedad. Todo programa biológico tiene dos fases. La fase activa (simpaticotonía) ocurre mientras el conflicto está sin resolver: hay estrés constante, insomnio, pensamientos obsesivos sobre el problema, extremidades frías, pérdida de apetito. El cuerpo está en modo "resolver el conflicto a toda costa". La fase de reparación (vagotonía) comienza cuando el conflicto se resuelve: aparece fatiga, inflamación, dolor, a veces fiebre. Irónicamente, la mayoría de los diagnósticos médicos ocurren en la fase de reparación, cuando el cuerpo ya está sanando.
4. El conflicto biológico específico de cada órgano. No es aleatorio qué órgano se afecta. Cada tipo de conflicto emocional tiene un órgano correspondiente según una lógica biológica evolutiva. Un conflicto de separación afecta la piel (el órgano de contacto). Un conflicto de territorio afecta el corazón y las arterias coronarias. Un conflicto de "bocado indigesto" (algo que no puedes digerir metafóricamente) afecta el sistema digestivo. Esta correspondencia es consistente y predecible.
5. Los raíles. En el momento del DHS, el cerebro graba todo lo que está presente: olores, sonidos, lugares, personas, fechas. Estas "memorias sensoriales" se llaman raíles. Si más adelante la persona se expone a uno de estos raíles, el conflicto puede reactivarse automáticamente aunque la situación original ya no exista. Esto explica por qué algunos pacientes tienen recaídas aparentemente inexplicables.
Por qué esto importa para un homeópata
El remedio homeopático constitucional trabaja en la dimensión energética del paciente. Resuena con su totalidad, corrige desequilibrios profundos, y permite que el organismo se cure a sí mismo. Pero hay un problema: si hay un DHS activo, el cuerpo está en "modo supervivencia". Toda su energía está dirigida a resolver el conflicto biológico. En ese estado, el remedio puede no penetrar completamente.
Piénsalo así: si alguien está corriendo de un león, no importa qué tan bueno sea el masaje que le ofrezcas. Su sistema nervioso está en otra cosa. Primero tiene que escapar del león (resolver el conflicto), y luego puede beneficiarse del masaje (el remedio).
La NMG te da información crucial: qué conflicto buscar, en qué fase está el paciente, y qué órgano está respondiendo a qué emoción. Esa información hace que tu prescripción homeopática sea más precisa y que puedas acompañar al paciente a resolver el conflicto subyacente.
Punto clave: La NMG no contradice la homeopatía. La complementa con una capa de precisión que explica por qué algunos pacientes responden inmediatamente y otros no. El conflicto biológico te dice qué buscar. El remedio constitucional sana una vez que el conflicto se resuelve o se trabaja conscientemente.
El mapa completo: dónde encaja la NMG en las 12 dimensiones
Las 12 dimensiones del ser humano se organizan en cuatro grandes áreas: físicas (el cuerpo), psicológicas (la mente), relacionales (las conexiones), y existenciales (el sentido). La NMG vive principalmente en la dimensión temporal, pero su poder real aparece cuando la cruzas con otras dimensiones.
La dimensión temporal: el territorio de la NMG
La dimensión temporal incluye todo lo relacionado con el timeline biográfico del paciente: cuándo comenzaron los síntomas, qué eventos precedieron a la enfermedad, qué estaba pasando en su vida en ese momento exacto. Aquí es donde la NMG hace su trabajo principal.
Cuando un paciente te dice "tengo migrañas desde hace 5 años", la pregunta NMG es: ¿qué pasó hace 5 años? ¿Hubo algo inesperado, dramático, que viviste en soledad? Ese evento, si cumple los criterios de DHS, es el origen del programa biológico que se expresa como migraña.
La dimensión temporal también incluye identificar en qué fase está el paciente actualmente. ¿Sigue el conflicto activo? ¿Ya se resolvió y está en fase de reparación? ¿Hay raíles que lo reactivan periódicamente? Cada escenario requiere un abordaje diferente.
Cómo la NMG cruza con otras dimensiones
NMG + Dimensión homeopática
Este es el cruce más directo y útil para ti. El tipo de conflicto biológico revela el "tema central" del caso, y ese tema guía hacia el remedio constitucional correcto.
Por ejemplo, un conflicto de separación (piel afectada, eczema, psoriasis) apunta hacia remedios con temas de apego, pérdida, necesidad de contacto: Natrum muriaticum, Pulsatilla, Ignatia, Phosphorus. Un conflicto de territorio (corazón, arterias) apunta hacia remedios con temas de dominancia, control, pérdida de posición: Lycopodium, Nux vomica, Aurum. Un conflicto de desvalorización (huesos, articulaciones) apunta hacia remedios con temas de autoestima, insuficiencia: Calcarea carbonica, Silicea, Staphysagria.
No es que el conflicto te diga exactamente qué remedio prescribir. Eso sigue dependiendo de la totalidad sintomática. Pero te da una dirección, un campo de búsqueda más acotado.
NMG + Dimensión Eneagrama
Cada eneatipo tiene conflictos biológicos típicos porque cada tipo tiene miedos y preocupaciones diferentes. Un Tipo 6 (el Leal) vive preocupado por la seguridad y el peligro, por lo que sus conflictos típicos son de territorio y miedo frontal. Un Tipo 4 (el Individualista) vive preocupado por la identidad y la pérdida, por lo que sus conflictos típicos son de separación y abandono. Un Tipo 1 (el Perfeccionista) vive preocupado por hacer las cosas bien, por lo que sus conflictos típicos son de injusticia e impotencia ante los errores de otros.
Conocer el eneatipo te permite anticipar qué tipo de DHS es más probable que haya activado el síntoma actual.
NMG + Dimensión transgeneracional
A veces el conflicto no es propio del paciente sino heredado. Un DHS puede activarse en una fecha aniversario (el paciente enferma a la misma edad que murió su abuelo, o en el mismo mes en que ocurrió un trauma familiar). También puede ser una repetición inconsciente de un patrón familiar: la abuela perdió un hijo, la madre tuvo miedo de perder hijos, la paciente tiene terror de que algo le pase a sus hijos.
Identificar si el conflicto es "propio" o "heredado" cambia completamente el abordaje. Un conflicto heredado requiere trabajo de diferenciación transgeneracional además del remedio homeopático.
NMG + Dimensión emocional
El DHS siempre tiene una emoción que no se expresó. Esa es precisamente la condición de "vivido en soledad": no pudiste gritar, llorar, reclamar, huir. La emoción quedó atrapada y el cuerpo la somatizó.
Identificar esa emoción reprimida y permitir su expresión segura puede ser parte de la resolución del conflicto. A veces el paciente necesita darse permiso para sentir rabia, tristeza, miedo, antes de que el remedio pueda actuar completamente.
Caso integrador: cuando el cruce lo reveló todo
Mujer de 42 años, eczema en manos desde hace 9 meses. Ya había consultado a otro homeópata que le prescribió Pulsatilla 200C basándose en su personalidad (necesidad de afecto, llora fácilmente, mejora con consuelo). El remedio le produjo una mejoría inicial del 40%, luego se estancó completamente.
Al hacer el análisis multidimensional, apareció lo siguiente. En la dimensión temporal (NMG): el eczema comenzó exactamente cuando su hijo de 18 años se fue a estudiar a otro país. Conflicto de separación clásico. En la dimensión transgeneracional: su madre fue abandonada por el padre cuando ella tenía 5 años, y su abuela enviudó muy joven. Tres generaciones de mujeres "abandonadas" por figuras masculinas importantes. En la dimensión Eneagrama: Tipo 2 (la Ayudadora), cuyo miedo nuclear es no ser amada si no es necesitada. El hijo yéndose significa "ya no me necesita". En la dimensión cognitiva: creencia profunda "si me separo de quien amo, algo terrible pasará".
El remedio Pulsatilla era correcto para su constitución. Pero había un conflicto activo (la separación del hijo) reforzado por un patrón transgeneracional (ser abandonada) y sostenido por una creencia limitante (separación = catástrofe).
El tratamiento integrado incluyó: continuar con Pulsatilla pero añadir trabajo transgeneracional para diferenciar su historia de la de su madre y abuela, reestructuración cognitiva de la creencia sobre la separación, y acompañamiento para procesar la separación del hijo como algo natural y sano, no como abandono.
Resultado: resolución completa del eczema en 6 semanas.
El lenguaje de la NMG: conceptos que transforman tu anamnesis
Para integrar la NMG en tu práctica, necesitas manejar ciertos conceptos con fluidez. No para convertirte en terapeuta de NMG, sino para saber qué preguntar y cómo interpretar las respuestas.
El DHS: el momento que lo cambió todo
Identificar el DHS es quizás la habilidad más valiosa que puedes desarrollar. No siempre es obvio. El paciente puede no recordarlo conscientemente, o puede no haberlo conectado con el síntoma actual.
Las preguntas clave son: "¿Qué pasó justo antes de que comenzara este síntoma? No semanas antes, sino días o incluso horas antes de notar el primer signo." "¿Hubo algo que te tomó completamente por sorpresa alrededor de esa fecha? Algo que no esperabas, que te impactó." "¿Con quién pudiste hablar de eso cuando pasó? ¿O te lo guardaste?"
A veces el paciente dice "no pasó nada". Pero si profundizas, aparece: una llamada telefónica con malas noticias, un comentario hiriente que no contestó, una situación laboral que lo dejó paralizado. El DHS no tiene que ser un evento catastrófico. Tiene que ser inesperado, impactante para esa persona específica, y no expresado.
Los tipos de conflicto y sus órganos correspondientes
Esta es la parte más técnica de la NMG, pero para uso práctico en consulta homeopática solo necesitas conocer los patrones principales.
Conflicto de separación: pérdida de contacto con alguien querido (persona, mascota, incluso lugar). Afecta la piel (eczema, psoriasis, vitíligo) y los conductos mamarios. El tema es: "perdí el contacto", "ya no puedo tocar/sentir a esa persona".
Conflicto de territorio: pérdida de algo que consideras "tuyo" (trabajo, pareja, casa, posición). Afecta las arterias coronarias, el estómago, los bronquios. El tema es: "me quitaron lo mío", "invadieron mi espacio".
Conflicto de desvalorización: sentirse incapaz, inútil, fracasado. Afecta huesos, articulaciones, músculos, tejido conectivo. El tema es: "no valgo", "no puedo", "soy un fracaso". La localización específica depende del tipo de desvalorización: intelectual (cabeza), manual (manos/brazos), deportiva (piernas), sexual (pelvis).
Conflicto de bocado indigesto: algo que no puedes "digerir" metafóricamente, una situación intragable. Afecta el sistema digestivo (estómago, intestinos, hígado, páncreas). El tema es: "no puedo procesar esto", "es demasiado para mí".
Conflicto de miedo frontal: miedo a algo que viene de frente, una amenaza percibida. Afecta la tiroides (necesidad de ser más rápido para escapar) y las células de los islotes pancreáticos (diabetes). El tema es: "tengo que actuar rápido o algo malo pasará".
Conflicto de nido/abandono: miedo a que el "nido" se destruya, a perder la familia, el hogar. Afecta el tejido glandular mamario (en mujeres principalmente) y el pulmón. El tema es: "mi familia/hogar está en peligro", "estoy sola en el mundo".
Las dos fases y cómo identificarlas
Saber en qué fase está tu paciente es crucial porque determina qué tipo de síntomas son esperables y cómo interpretar la respuesta al tratamiento.
Señales de fase activa (conflicto sin resolver): insomnio, especialmente despertar a las 3-4 am. Pensamientos obsesivos sobre el tema del conflicto. Manos y pies fríos. Pérdida de apetito o comer sin hambre real. Taquicardia. Hiperactividad o incapacidad de relajarse. Si le preguntas al paciente "¿en qué piensas cuando no puedes dormir?", probablemente te describa el conflicto activo.
Señales de fase de reparación (conflicto resuelto): fatiga, necesidad de dormir mucho. Inflamación, hinchazón, dolor. Posible fiebre. Apetito recuperado. Sensación de alivio o de que "lo peor ya pasó". Los síntomas que la medicina convencional diagnostica como "enfermedad" suelen aparecer en esta fase.
Aquí hay algo importante: si el paciente está en fase de reparación, los síntomas que presenta son parte del proceso de curación, no de la enfermedad. Tu trabajo es acompañar esa reparación, no suprimirla. El remedio homeopático en esta fase debe apoyar la reparación, no interferir con ella.
Los raíles: por qué algunos pacientes recaen
Has tenido pacientes que mejoran completamente y luego, meses después, vuelven con el mismo síntoma. ¿Recaída? No necesariamente. Puede ser que se expusieron a un raíl.
Los raíles son memorias sensoriales grabadas en el momento del DHS. Todo lo que estaba presente cuando ocurrió el shock queda asociado al conflicto: un olor específico, una canción que sonaba, una época del año, incluso un alimento que estaba comiendo.
Ejemplo: una mujer desarrolló asma después de un conflicto de territorio (su marido tuvo una aventura). El DHS ocurrió en diciembre, cuando descubrió los mensajes. Cada diciembre, aunque el conflicto ya está resuelto y el matrimonio recuperado, el asma reaparece. El raíl es la época del año.
Identificar raíles te permite explicar recaídas "inexplicables" y trabajar específicamente en desactivarlos. A veces basta con que el paciente sea consciente del raíl para que pierda poder.
Tres casos donde el cruce dimensional resolvió lo que el análisis aislado no pudo
Caso 1: El hipotiroidismo que no respondía
Mujer de 45 años, hipotiroidismo diagnosticado hace 3 años. TSH elevada, fatiga constante, aumento de peso, depresión leve. Ya había probado tratamiento homeopático con otro profesional: Thyroidinum, Calcarea carbonica, Graphites. Mejorías leves, ninguna sostenida.
La anamnesis reveló que era una ejecutiva de alto rendimiento, siempre la primera en llegar y la última en irse. "Nunca soy lo suficientemente rápida", dijo casi de pasada. Esa frase encendió la alarma NMG.
Análisis dimensional. En la dimensión temporal (NMG): el hipotiroidismo se manifestó 6 meses después de que le rechazaron una promoción laboral. Conflicto de "no ser lo suficientemente rápida". En NMG, la tiroides responde a este tipo de conflicto porque biológicamente su función es acelerar el metabolismo, hacer al organismo más rápido. En la fase activa habría hipertiroidismo (necesidad de ser más rápida). En la fase de reparación, hipotiroidismo (la tiroides se "cansa" después del sobreesfuerzo). En la dimensión Eneagrama: Tipo 3 (el Triunfador), cuyo valor personal depende del éxito y el reconocimiento. El rechazo de la promoción no fue solo un revés profesional; fue un cuestionamiento de su identidad. En la dimensión transgeneracional: su madre también tenía problemas de tiroides. También fue una mujer que "nunca era suficiente" para su propio padre exigente. Patrón de dos generaciones de mujeres intentando probar su valor a través del rendimiento.
El tratamiento integrado incluyó: Arsenicum album (ansiedad por rendimiento, perfeccionismo, miedo al fracaso) en lugar de los remedios tiroideos directos. Trabajo de diferenciación transgeneracional para separar su historia de la de su madre. Reestructuración de la creencia "mi valor depende de mi rendimiento".
Resultado: TSH normalizada en 4 meses. Pero más importante: dejó de llegar primera y salir última del trabajo. Empezó a valorarse por quién es, no solo por lo que produce.
Caso 2: El asma infantil que venía de tres generaciones
Niño de 8 años, asma desde los 3. Múltiples tratamientos homeopáticos: Arsenicum album (por ansiedad nocturna), Pulsatilla (por dependencia de la madre), Calcarea carbonica (por su constitución). Cada remedio producía mejoría temporal seguida de recaída. Los padres estaban frustrados y considerando volver a los inhaladores convencionales.
En la anamnesis con los padres, pregunté qué había pasado cuando el niño tenía 3 años. "Nada especial... bueno, nació su hermanito." Ahí estaba.
Análisis dimensional. En la dimensión temporal (NMG): el asma comenzó pocas semanas después del nacimiento del hermano. Conflicto de territorio. Los bronquios responden a conflictos de territorio porque son el "territorio respiratorio". Un niño de 3 años experimenta el nacimiento de un hermano como invasión de su territorio: mamá ya no es solo suya, su cuarto quizás cambió, la atención se dividió. En la dimensión transgeneracional: el padre fue el mayor de tres hermanos y siempre sintió que "perdió" a su madre cuando nacieron los otros dos. Nunca lo procesó. El abuelo paterno perdió a su hermano menor en un accidente cuando era niño, y cargó culpa toda su vida. Tres generaciones de conflictos con hermanos. En la dimensión emocional: el niño nunca expresó celos o molestia por el hermanito. Era "el hermano mayor perfecto". Toda la rabia por la invasión de su territorio estaba reprimida.
El tratamiento integrado incluyó: Lycopodium (miedo a no ser suficiente, rivalidad fraternal, necesidad de mantener posición). Sesiones de juego donde se le permitió expresar sus sentimientos reales sobre el hermano (supervisadas por terapeuta infantil). Trabajo con los padres para reconocer y validar los celos como normales. Ritual familiar de "territorio personal" donde cada niño tiene espacios y tiempos exclusivos con cada padre.
Resultado: sin crisis de asma en 8 meses. El niño empezó a expresar molestia cuando el hermano tocaba sus cosas, en lugar de "tragársela". La expresión sana de la emoción reemplazó la somatización.
Caso 3: La fibromialgia que era un duelo congelado
Mujer de 52 años, fibromialgia diagnosticada hace 7 años. Dolor generalizado, fatiga crónica, sueño no reparador, sensibilidad extrema. Había probado de todo: reumatólogos, fisioterapeutas, acupunturistas, varios homeópatas. Nada producía alivio duradero.
Lo primero que noté fue su postura: rígida, contenida, como si estuviera sosteniendo algo pesado. Cuando le pregunté sobre su vida, habló de sus responsabilidades: trabajo, hijos, madre anciana a su cargo. Todo muy organizado, muy bajo control. Le pregunté si había perdido a alguien importante. "Mi padre murió hace 8 años. Pero ya lo superé."
Siete años de fibromialgia. Ocho años desde la muerte del padre. La línea temporal era demasiado clara para ignorarla.
Análisis dimensional. En la dimensión temporal (NMG): los síntomas comenzaron aproximadamente 6 meses después de la muerte del padre. Múltiples conflictos de desvalorización (fibromialgia involucra músculos, tendones, tejido conectivo, todos relacionados con "no poder" hacer algo). En la dimensión emocional: nunca lloró la muerte del padre. "Tenía que ser fuerte para mi madre y mis hermanos." El duelo quedó congelado. La tristeza y la rabia (por haber perdido a su padre) nunca se expresaron. En la dimensión Eneagrama: Tipo 1 (la Perfeccionista). "Tengo que ser fuerte" es un mandato del Tipo 1. La autocrítica es brutal: si se permitiera derrumbarse, se consideraría débil, inadecuada, mala hija. En la dimensión sombra: la parte de ella que quería gritar, llorar, golpear algo, decir "no es justo que mi padre muriera" estaba completamente rechazada. Esa energía tenía que ir a algún lado. Fue al cuerpo. En la dimensión homeopática: Natrum muriaticum es el remedio clásico del duelo guardado. Personas reservadas que no lloran en público, que "superan" las pérdidas rápidamente (en apariencia), que cargan penas en silencio.
El tratamiento integrado incluyó: Natrum muriaticum 1M. Permiso explícito para el duelo: "Han pasado 8 años pero tu cuerpo sigue esperando que llores a tu padre. Tienes permiso." Trabajo con sombra para recuperar la rabia reprimida (ejercicios de expresión segura: escribir cartas que no se envían, golpear almohadas, gritar en el auto). Reestructuración de la creencia "ser fuerte = no sentir".
Resultado: reducción del dolor del 80% en 3 meses. La primera sesión donde se permitió llorar fue un punto de quiebre. Salió del consultorio agotada pero, por primera vez en años, sin dolor.
Patrón común en los tres casos: el remedio homeopático era correcto o cercano al correcto. Lo que faltaba era identificar el conflicto activo y las dimensiones que lo mantenían. Una vez que esas piezas se integraron, el remedio pudo actuar completamente.
De teoría a práctica: cómo Omnia hace el trabajo pesado por ti
Todo lo que has leído hasta ahora es posible de hacer manualmente. Puedes aprender NMG, estudiar Eneagrama, profundizar en transgeneracional, dominar la teoría de la sombra, y cruzar toda esa información en tu cabeza durante la consulta.
El problema es el límite cognitivo humano. Un homeópata excepcional puede mantener 3-4 dimensiones en mente simultáneamente durante una sesión. Pero cruzar NMG + homeopatía constitucional + miasmas + Eneagrama + transgeneracional + emocional + cognitivo de manera exhaustiva es cognitivamente imposible. No porque seas mal profesional, sino porque eres humano. La memoria de trabajo tiene capacidad limitada.
Ahí es donde entra Omnia.
Cómo funciona Omnia para el homeópata
Omnia es una plataforma de análisis integrativo que procesa las 12 dimensiones en paralelo. No reemplaza tu criterio clínico, lo potencia. El proceso es simple.
Ingresas la anamnesis completa del paciente: síntomas actuales con sus modalidades, historia del síntoma (cuándo comenzó, qué lo mejora, qué lo empeora), historia de vida relevante (eventos significativos, pérdidas, cambios), contexto familiar (genograma básico), observaciones sobre personalidad y modo de ser.
Omnia analiza las 12 dimensiones simultáneamente y te devuelve: posible DHS y conflicto biológico asociado, fase actual del conflicto (activa o reparación), conexiones con posibles remedios constitucionales, cruces con Eneagrama y sus implicaciones, patrones transgeneracionales identificados, emociones bloqueadas probables, hipótesis integrativa del caso, y sugerencias de preguntas para profundizar.
Para técnicas específicas de cómo formular tus consultas a Omnia como homeópata, puedes revisar la guía de comandos por especialidad.
Ejemplo de análisis Omnia
Input que ingresa el homeópata: "Mujer 38 años, migrañas crónicas 5 años, 2-3 episodios por semana. Peor antes de menstruación, peor por sol, peor por ayuno. Deseo marcado de chocolate. Reservada, no expresa emociones fácilmente, dice que no le gusta llorar delante de otros. Madre con historia de migrañas. Divorciada hace 6 años, dice que ya lo superó completamente. Trabaja como contadora, muy metódica y organizada."
Output de Omnia (resumido):
Dimensión temporal (NMG): Migrañas 5 años = 1 año después del divorcio. La migraña en NMG se asocia frecuentemente con conflictos intelectuales ("no poder digerir una situación mentalmente") o conflictos de territorio (arterias craneales). Posible DHS relacionado con alguna decisión o situación pendiente del proceso de divorcio. Explorar si hubo algo que "no terminó de procesar" o una decisión que quedó en el aire.
Dimensión homeopática: Síntomas fuertemente sugestivos de Natrum muriaticum: reservada, no llora en público, peor por sol/calor, deseo de sal (el chocolate puede ser sustituto del deseo de sal en algunas pacientes). El duelo "ya superado" es característico del remedio, que guarda penas y no las procesa externamente. Considerar también Sepia por relación con ciclo menstrual y posible resentimiento no expresado post-divorcio.
Dimensión emocional: Alto probable de duelo no resuelto. "Ya lo superé" en contexto de una persona que no expresa emociones sugiere represión más que resolución. Explorar si hay resentimiento, culpa, o tristeza no expresados sobre el divorcio.
Dimensión transgeneracional: Madre con migrañas. ¿También reservada emocionalmente? ¿Duelos no procesados en generación anterior? Explorar si hay patrón de mujeres que "aguantan en silencio".
Hipótesis integrativa: Las migrañas pueden ser la expresión somática de un duelo congelado por el divorcio, sostenido por un patrón constitucional Natrum muriaticum de reprimir emociones, posiblemente reforzado por un mandato transgeneracional de "no mostrar debilidad".
Sugerencias de exploración: Preguntar qué decisión quedó pendiente o qué no se habló durante el divorcio. Evaluar si hay resentimiento o culpa no expresados. Explorar la relación con la madre y si ella también "guarda" sus emociones. Considerar si las migrañas empeoran en fechas significativas (aniversario de boda, del divorcio).
Lo que Omnia no hace (y por qué eso importa)
Es importante ser claro sobre las limitaciones. Si tienes dudas sobre cómo una herramienta de IA puede ayudar en contextos clínicos, puedes leer el artículo donde respondemos las 7 objeciones más comunes con evidencia.
Omnia no reemplaza la relación terapéutica. La alianza entre homeópata y paciente sigue siendo fundamental. La escucha, la presencia, la empatía que tú brindas no las puede dar ninguna herramienta.
Omnia no da diagnósticos definitivos. Ofrece hipótesis basadas en patrones. Tú validas esas hipótesis con tu conocimiento del caso y con el paciente directamente.
Omnia no prescribe remedios. Te sugiere direcciones, campos de búsqueda, conexiones. La decisión del remedio, la potencia, la frecuencia, sigue siendo tuya.
Piensa en Omnia como un colega extraordinariamente bien informado que te ayuda a ver el caso desde múltiples ángulos antes de que tú tomes las decisiones clínicas.
10 preguntas que integran NMG en tu anamnesis homeopática
No necesitas cambiar completamente tu forma de tomar el caso. Puedes integrar la perspectiva NMG añadiendo algunas preguntas estratégicas a tu anamnesis habitual.
La primera pregunta es: "¿Qué pasó justo antes de que comenzara este síntoma?" Esta es la pregunta NMG por excelencia. No semanas antes, no "en esa época", sino justo antes. Estás buscando el DHS. A veces el paciente conecta inmediatamente: "Ahora que lo mencionas, fue justo después de que me enteré de que..." Otras veces necesitas explorar más.
La segunda: "¿Hubo algo que te tomó completamente por sorpresa alrededor de esa fecha?" El DHS es inesperado. Si el paciente venía preparándose para algo (una cirugía programada, un despido anunciado), es menos probable que sea DHS. Lo que buscas es el shock: "No me lo esperaba para nada."
La tercera: "¿Con quién pudiste hablar de esto cuando pasó?" Esta pregunta explora la condición de "vivido en soledad". Si el paciente pudo procesar el evento con alguien cercano inmediatamente, es menos probable que haya generado un programa biológico. Lo problemático es cuando responde: "Con nadie. Me lo guardé."
La cuarta: "¿Hay momentos, lugares, olores o situaciones que empeoran el síntoma sin razón aparente?" Aquí buscas raíles. Si el paciente dice "es raro, pero siempre empeoro cuando visito a mi hermana" o "cada diciembre me pongo peor", probablemente hay un raíl asociado al DHS original.
La quinta: "¿Cuándo duermes mejor y cuándo peor?" El insomnio, especialmente el despertar en la madrugada con pensamientos sobre un tema específico, es señal de fase activa. Si el paciente duerme mucho y tiene fatiga, puede estar en fase de reparación.
La sexta: "¿Tienes frío o calor con más frecuencia últimamente?" La fase activa tiende a simpaticotonía (frío, especialmente en extremidades). La fase de reparación tiende a vagotonía (calor, posible fiebre). Esta pregunta también es útil para la repertorización homeopática.
La séptima: "¿Alguien más en tu familia tuvo algo parecido?" Además de la obvia utilidad homeopática (miasmas, tendencias heredadas), esta pregunta abre la puerta transgeneracional. Si la madre, la abuela, la tía también tuvieron el mismo síntoma, puede haber un patrón que se repite.
La octava: "Si el síntoma pudiera hablar, ¿qué crees que te diría?" Esta pregunta metafórica accede al conflicto emocional de manera no amenazante. Las respuestas suelen ser reveladoras: "Me diría que descanse", "Me diría que estoy furioso", "Me diría que tengo miedo".
La novena: "¿Qué tendrías que aceptar o soltar para que esto se resolviera?" Esta pregunta apunta directamente al conflicto activo. A veces el paciente sabe perfectamente qué está sosteniendo la enfermedad pero no lo ha verbalizado: "Tendría que aceptar que mi matrimonio terminó", "Tendría que soltar el resentimiento hacia mi padre".
La décima: "¿Qué pasaría si este síntoma desapareciera mañana?" Esta pregunta explora la función del síntoma. A veces la enfermedad tiene beneficios secundarios que el paciente no quiere perder: atención de la familia, excusa para no trabajar, forma de expresar algo que no puede decir con palabras. Si el paciente duda o se inquieta con esta pregunta, hay algo que explorar.
El futuro de la homeopatía es integrativo
La homeopatía tiene más de 200 años de historia y una profundidad teórica y práctica extraordinaria. Pero vivimos en una época donde el conocimiento se expande exponencialmente. La Nueva Medicina Germánica, el Eneagrama, la psicología transgeneracional, la neurociencia, todos estos campos ofrecen piezas del rompecabezas humano que Hahnemann no tenía disponibles.
La pregunta no es si la homeopatía "necesita" estos otros marcos. No los necesita para funcionar. Funciona maravillosamente bien como sistema autónomo. La pregunta es: ¿qué pasaría si los integraras?
Pasaría que tus casos "estancados" dejarían de estancarse. Pasaría que identificarías conflictos activos antes de prescribir y podrías trabajarlos en paralelo. Pasaría que tus remedios constitucionales actuarían más profundamente porque no estarían compitiendo con programas biológicos de supervivencia. Pasaría que entenderías por qué algunos pacientes recaen y podrías desactivar los raíles. Pasaría que verías a tus pacientes como los seres multidimensionales que son, no solo como conjuntos de síntomas.
La NMG no contradice la homeopatía. La potencia. El conflicto biológico te dice qué buscar. El remedio constitucional sana una vez que el conflicto se resuelve. Las 12 dimensiones te dan el mapa completo.
Si has tenido casos que "deberían responder" pero no lo hacen, probablemente hay un conflicto activo que no identificaste, una dimensión que no exploraste, una pieza del rompecabezas que falta. Omnia te ayuda a encontrarla.
Analiza tu próximo caso con las 12 dimensiones
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Sobre Patricio Espinoza
Psicólogo y homeópata fundador de Omnia